jueves, 5 de abril de 2012

No hay tercero malo...



Han pasado tres años y mucha agua ha pasado bajo el puente (rara vez suelo utilizar expresiones así). Han pasado tres años desde que empezó esta aventura llamada Luisicitudes, donde todo surgió a raíz de una desventura laboral, y que de a pocos se convirtieron en post más sólidos , frecuentes, todos ellos inspirados en el momento mismo de su redacción, apoyándome -desde luego- en mis experiencias personales.

¿Quién sabe? Espero algún día plasmar estos escritos en un libro, entonces, el título tentativo de esta misma sería: "Luisicitudes: Del blog al libro".

Lamentablemente, la frecuencia de posts ha bajado considerablemente por tener una vida de deberes algo recargada, pero aun así siempre busco darme un tiempito de poder comentar de ciertas cosas de interés general y de mis vivencias.

EL ORIGEN DEL NOMBRE

"Oye, ¿y por qué Luisicitudes?" Varias veces me han hecho esa pregunta. Quería combinar mi nombre con una palabra que se relacione con algo de la vida cotidiana. Y de ahí se me ocurrió Luisicitudes, palabra que combina mi nombre con la palabras vicisitudes.

La RAE define vicisitudes como:

1. f. Orden sucesivo o alternativo de algo.
2. f. Inconstancia o alternativa de sucesos prósperos y adversos.

Y es justamente esa palabra que describe la vida misma de toda persona, que es todo un ir y venir de sucesos tantos buenos como malos, y además que hacía buena combinación con mi nombre.

En fin, ya han pasado tres años desde el inicio, y espero que tenga para rato.

Y por supuesto, antes de terminar el post, quiero agradecer y saludar a mi poca pero leal legión de seguidores que siguen cada post. ¡¡Muchas gracias!!

¡¡FELIZ TERCER ANIVERSARIO HIJO MÍO!!

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